sábado, 29 de octubre de 2011

¿Yo...?

Azules...eran tan azules...un azul cristalino que iluminaba toda la oscuridad de aquel lugar. Me miraban apaciblemente y calmaban, a su vez, toda la tormenta que tenía en mi interior. Parecían intentar salir de esas tinieblas y mostrar consigo el rostro que los portaba, pero este se resistía a dejarse ver. Ya no había llanto, solo lágrimas que recorrían mis mejillas desde unos marrones ojos y pronto las pocas lágrimas que persistían en rodar por mi cara, cayeron en el olvido dando  paso desde la tormenta a la curiosidad. 
Sin decir nada esos ojos transmitían esa seguridad que poco a poco el muro me había arrebatado, por lo que inevitablemente sentía el tener que preguntarles todas mis dudas, totalmente convencida de que sabrían las respuestas. Sin pensarlo dos veces me levanté del "suelo" inexistente, enjugué mis lágrimas y me coloqué enfrente de la oscura silueta que se intuía alrededor de aquellos zafiros resplandecientes. Los miré durante un largo rato, en silencio, pensativa, algo dudosa de preguntar nada... pero al fin me decidí.

- No sé quién eres, no sé si eres real o eres como este"mundo" (si esque lo puedo llamar así), no sé si te tendría que conocer, no sé nada. Simplemente sé que tengo demasiadas preguntas sin respuestas, así que ¿me podrías ayudar?

No obtuve respuesta. Era como si se lo estuviera pensando o intentando decidir si aceptar o no, por lo que simplemente esperé. Un tanto después yo ya daba toda contestación por perdida cuando de pronto aquellos preciosos ojos desaparecieron. Me quedé...¿confundida?...¿sorprendida?... ni idea, simple y llanamente no se ajustaba a lo preestablecido en mi mente como reacción coherente. Y sin ton ni son alguien respiraba en mi nuca. Oía su respiración tan cerca que no sabía si era la suya o la mía. La oía como si estuviese respirando al lado de mi oído. Su pulso era lento y acompasado, todo lo contrario al mío; tan acelerado como me podia permitir. Transmitía un frío sobrecogedor, pero cálido a su manera. Dudé en si girar para ver a aquella persona que se erguía plácida y confiadamente a mis espaldas cuando...

- Sé quién eres, sé qué es lo que quieres, sé tus preocupaciones y tus sin vivir y sé las respuestas de las preguntas que pasan por tu mente y de todas aquellas dudas que te desconciertan y te consumen. Únicamente se me escapa el dato del por qué tu.

¿Por qué yo? ¿Qué querría decir con eso? ¿Cómo es que me conoce? ¿Por qué darme más dudas? No era capaz a reaccionar.  Más preguntas azotaban mi razón, me volvían a llevar a la tempestad desaparecida, me arrastraban consigo al desorden y al desastre. Sin embargo no me alteraron. Había un no sé qué en ellas que me mantenía serena y razonablemente tranquila.

miércoles, 26 de octubre de 2011

¡No puedo más...

Un día de esos en los que estas desolada. Un día de esos en los que te apetece no seguir llamándote ser vivo. Un día de esos en los que acabaste con lo más preciado del mundo para ti. Un día de esos en los que ni la sonrisa más profunda y sincera puede salvarte de las garras de la tristeza.
Había comenzado la mañana y me disponía a clase, como todos los días. Empezaba de nuevo la jornada escolar, pero "como siempre" era casi invisible para el resto de las personas. Las clases pasaban sin remedio pero a su vez me alegraba de ello, porque pronto podría llegar a casa y encerrarme en mi habitación.Olvidarme de todo, seguir aguantando el peso de la vida un día más, pero, pero... ¡¿QUÉ!?
Todo el paisaje que había, todo lo que había sido igual hasta ahora, el muro, d..don..¿Dónde está? Solo se ve... solo hay...  nada  es todo nego y vacío, si ni hay suelo o algo por el estilo... Sin embargo, eso que siento, esa soledad, ese falso recuerdo ¿qué son?¿por qué los tengo? Solo tenía parte de la respuesta a mi "estancia" en este lugar; el muro, pero nada más. ¡¡Ah!! Era demasiasdo... desconcertante... cansino el no eltender... ¡Es que no m encaja en la cabeza nada de lo ocurrido! (y seguramente nada de lo que vaya a pasar) Me eche a llorar, todo me sobrepasaba,era como dar vueltas y vueltas sin una salida. ¡NO puedo más, NO puedo más! Era lo único que se me pasaba por la cabeza...hasta que esa sensacion que producía en mi "estar observada"
se presentó en forma de unos preciosos ojos

domingo, 16 de octubre de 2011

Capítulo 4

A pesar de su corta edad, 20 años, Otnel es mucho más inteligente que algunas de las personas más longevas y sabias. Siempre ha tenido por hogar su laboratorio y casi nunca ha salido de él desde que se le comunicó su  tarea, pero al contrario de todos aquellos prototipos que tenemos en mente sobre sobre los "cerebritos" es una persona muy amable. Tiene una especial afinidad por pasárselo bien casi todo el tiempo, como es de esperar en alguien de su edad... Pero como enemigo de su personalidad su trabajo no le deja disfrutar de la vida tanto como él hubiera querido. Aún así sigue siendo feliz trabajando en algo que tanto le gusta,  contribuyendo a salvarnos la vida. Su laboratorio forma parte de Nébula, esta nave. Se trata de una estancia bastante curiosa, la verdad. Consta de tres plantas circulares, abiertas en el centro para dejar hueco a toda la maquinaria del rellano. En el primer piso se encuentran todos los ordenadores, en una mitad, y en la otra la biblioteca de datos, que no son pocos... En el segundo piso se encuentra la parte de la vivienda dedicada a las visitas, compuesta de un amplio salón, una salita, un pequeño despacho, habitaciones de invitados... La tercera planta es la vivienda en sí, no la conozco muy bien ya que solo estuve dentro en contadas ocasiones. Es como las viviendas normales, en el salón están la televisión y el mueble-bar; la cocina es de un tamaño considerable, espaciosa y de un estilo propio de los años 2015 y 2020. Para ser exactos era una réplica moderna de aquellos años. Por lo demás supongo que es del estilo propio de Otnel; antigüo-moderno.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Y...¿¿ahora??

El mundo pareció detenerse, solo unos instantes o solo unas horas.... quien sabe. Todo resultaba ser tan imposible como volver a acciones pasadas, pero viendo lo ya vivido, nada era como debería ser. No era blanco o negro, no eran colores, no era verdad o mentira, no era real o imaginario.... simplemente era. Cansada de pelear contra viento y marea en una batalla perdida, decidí dejar de buscar el sentido común inexistente de mis emociones y de todo aquello. Simplemente me dejé llevar.
Olvidando lo que a mis espaldas se alzaba empecé a andar sin rumbo fijo. Lo único que hacía conscientemente era poner un pie delante de otro y avanzar monótonamente. Unas veces lo hacía en línea recta, otras giraba ligeramente hacia la derecha o hacia la izquierda... no sé muy bien... ¿Cómo sabes que lo que tu crees que es la derecha lo es, si aquello era el mundo del revés? Y viceversa... Sin fuerzas para seguir dejé de hacerme preguntas.
El paisaje no cambiaba, había sido siempre el mismo desde que tenía conciencia de haber llegado, así que para qué ser diferente ¿no? Sin embargo lo que sí era diferente era el ambiente. Tenía la sensación de ser observada por algo o alguien pero no veía nada...Todo borroso por la niebla y todo igual; era desconcertante.
Después de andar un rato, un largo rato, me dio por mirar detrás para ver lo lejos que había dejado ya el muro. Pero para mi sorpresa y terror estaba igual de cerca que antes de empezara andar. Y como si eso fuese poco seguía notando esos ojos desde el vacío en el que estuviesen.
Esa enorme muralla me llamaba. Era lo que me retenía aquí, seguro. Pero... ¿entonces?

domingo, 9 de octubre de 2011

No sé por qué...

Todo era confuso y borroso. No sabía cómo reaccionar o qué pensar. Era demasiado extraño como para darme cuenta de nada y a su vez me resultaba tan familiar... De repente dudas e imágenes o recuerdos se mezclaban en mi memoria y aturdían aún más mi mente haciéndome vacilar en varias ocasiones. Momentos después, tras un "período" de tranquilización, empecé a mirar a mi alrededor buscando el por qué de aquella nostalgia que me invadía. lo más chocante se podría decir que, por mucho que mirase, no se veía nada. A la derecha suelo interminable y niebla, a la izquierda suelo interminable y niebla, delante suelo interminable y niebla... pero detrás... Detrás había un inmenso muro de fría piedra. Su ancho y su alto se perdían de vista al mezclarse con el resto del paisaje. Temerosa de lo que pudiera pasar acerque una mano y toqué la barrera inerte que se encontraba a mi espalda. Frío... era lo único que podía sentir. Notaba como poco a poco todo mi calor se veía reducido por tinieblas de hielo que llegaban a calarse en mis huesos. Sin embargo, no podía retirar la mano. Era una sensación estremecedora de la que no podía desprenderme que hacia, a su vez, que me fuera acercando más y más hasta quedar pegada a la roca.
Inerte, descorazonado, oscuro pozo sin fondo... y no podía alejarme de él. Lo acariciaba ¿intentando comprender?, quizás. Lloraba ¿por la extraña forma en que transmitía aquel sufrimiento?, a lo mejor. No sabría describir mis emociones. Eran demasiadas, confundidas, desordenadas...
Cálido, corazón latiente, luz al final del túnel...y no podía separarme de él. Lo acariciaba ¿por esa sensación tan familiar?, quien sabe. Lloraba ¿porque la soledad que me invadía se iba? No, eso no; los sentimientos que ahogaban mi corazón eran contradictorios. Pero ¿por qué?... seguía siendo mi pregunta. Una pregunta a la que le faltaba su respuesta.
De repente algo cambió; vacío, todo lo que sentía y nada a su vez. Me había separado y me encontraba como en un principio: alargando mi mano temblorosamente para tocar el muro. Frené en seco mi acción y me quedé quieta,muy quieta. ¿Cómo podía ser posible? ¿Comenzando otra vez?

sábado, 8 de octubre de 2011

Capitulo3

Apreciados astrónomos han dedicado toda su vida en la ardua labor de estudiar el Sol y, en cada avance o descubrimiento, se confirma cada vez más que es cuestión de décadas, años o quizá meses que nuestra estrella desaparezca consumida por el sol y la vida. Es por esto por lo que se ha tomado la decisión de crear o hallar otra estrella U otro universo para poder seguir existiendo y creando historia. Espero que esto llegue a un futuro lejano en el que la vida todavía tenga un papel.
Otnel, reconocido científico a nivel mundial, fue quien propuso la teoría que nos da esperanza, pero también es la persona a la que se le ha encomendado la tarea de reinventar el sustento de nuestra existencia presente y futura. Sus avances, de momento, son casi imperceptibles pero imprescindibles para su trabajo. Éste,  igualmente, es vital para nosotros, por lo que todos ponemos nuestro esfuerzo y empeño en facilitarle su tarea ayudándole en todo aquello que necesite (aportándole los mejores materiales, instrumentos y herramientas posibles, las máquinas más innovadoras...