Todo comenzó el día que Polaris, aquella preciosa estrella del firmamento que guiaba a marineros, viajeros y andantes señalando al norte, murió. Ya que la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma, la expiración del cuerpo celeste dio lugar al mayor agujero negro jamás conocido, el cual se fue tragando todo a su alrededor a excepción del Sistema Solar. No hay datos, fechas, hechos... que nos revelen el por qué de la existencia de nuestro sistema, solo podemos creer en teorías no demostradas cuyo razonamiento nos convence más o menos de lo sucedido por aquel entonces. No es que haya pocas, en realidad hay infinitas, pero solo algunas de ellas pueden llegar a explicar y dar respuesta a todas las dudas manifestadas hasta hoy día. Aún así de esas pocas teorías solo una es capaz de dar sentido completo a algo ya desaparecido pero todavía tan presente; "Gracias a los campos magnéticos, creados por el hombre para sobrevivir en el espacio, el agujero negro sufrió un cambio en su naturaleza destruyendo, a nivel molecular, su estructura. Hecho que provocó que la nada se destruyese a sí misma".
Sea verdad o sea mentira, es la base de nuestra esperanza por lo que nadie se ha atrevido a rebatirla. Si la han intentado modificar, cambiar en agún aspecto en concreto... pero jamás a desmentirla.
Así es como comenzará el final del universo mismo, y me temo que estaré tan presente como cualquiera de las personas que me rodean en este catastrófico acto. Me llamo Clávitro y soyjunto con mi tripolación el único vestigio d vida humana que queda.
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