Una vuelta, dos, tres...cien...tropecientas, ya no las podía ni contar. Tanto a la derecha como a la izquierda no paraba de girar a mi alrededor y lo pero de todo era que no había palabras. Me sentía como un experimento que tomó otro rumbo al deseado. Él era el experto evaluando los resultados, yo la nueva invención y el silencio el asesino de toda tranquilidad. No sabía si podía hablar, ni sabía si podía mirarle casi ni respiraba para no molestarle... ¡me sentía tan extraña! -"Puedes respirar, que yo sepa es imprescindible para vivir." -dijo. Me hizo gracia, se había dado cuenta sin mirarme siquiera y sonreí. En todo el tiempo que llevaba en aquel "mundo" era la primera vez que tenía razones para ser feliz (por poco o mucho tiempo que fuese) La tortura de aquel lugar era algo más ameno en aquellos instantes.
Subí la cabeza para mirarle cara a cara, mientras él seguía dando vueltas alrededor de mí, y buscando esos luceros que me llenaban de esperanza, aunque me moría de nervios sin razón aparente. Tenia que preguntarle así que respiré, tomé aliento (más de dos veces) y dejé salir todo lo que llevaba dentro.
No me dejó terminar la frase porque lo hizo él por mi
No era exactamente lo que me esperaba como respuesta pero, sin embargo, era exactamente lo que iba a decir. Así que viendo lo ocurrido simplemente me callé. Empezaba a sentí que todo en lo que pensaba él lo iba a saber, por lo que decidí pensar en tonterías como 1+1=2 o cosas por el estilo, no sin sentirme como una tonta. Fue entonces cuando se me ocurrió la pregunta más simple hasta el momento; ¿cómo se llama? A lo que su voz contestó apaciblemente: - Eso todavía no te lo puedo decir.
Subí la cabeza para mirarle cara a cara, mientras él seguía dando vueltas alrededor de mí, y buscando esos luceros que me llenaban de esperanza, aunque me moría de nervios sin razón aparente. Tenia que preguntarle así que respiré, tomé aliento (más de dos veces) y dejé salir todo lo que llevaba dentro.
- No sé si te molesto ya que se te ve tan concentrado, pero...
No me dejó terminar la frase porque lo hizo él por mi
-... pero me agradecerías que te contestase a todas esas preguntas que te rondan por la cabeza. No sabes qué es lo que haces aquí. No sabes qué significa el muro que te consumía, etc.
No era exactamente lo que me esperaba como respuesta pero, sin embargo, era exactamente lo que iba a decir. Así que viendo lo ocurrido simplemente me callé. Empezaba a sentí que todo en lo que pensaba él lo iba a saber, por lo que decidí pensar en tonterías como 1+1=2 o cosas por el estilo, no sin sentirme como una tonta. Fue entonces cuando se me ocurrió la pregunta más simple hasta el momento; ¿cómo se llama? A lo que su voz contestó apaciblemente: - Eso todavía no te lo puedo decir.
Me gusta como va tu blog! :D
ResponderEliminarTienes que añadir gadgets a los lados, para que quede mejor, con frases que te gusten o con imagenes bonitas :)
Te quiero (L